Diferencias entre un catálogo y un dossier

Ambos formatos son plenamente indispensables y necesarios para dar a conocer un negocio. Sin importar la naturaleza que este tenga y su radio de acción, toda empresa correctamente conformada debe contar en los portafolios de sus agentes comerciales y administrativos con catálogos y dossiers informativos, listos para pasar a manos de sus clientes.

La pregunta de rigor y la interrogante que pulula por la cabeza de muchos gerentes, es: que debo tener primero? Es más importante un dossier o un catálogo? Es suficiente una versión impresa de ambos?

Pues a continuación, daremos respuesta, entendiendo la razón de ser de cada uno de estos soportes y el porque su importancia.

En primer lugar y para comenzar a despejar tus dudas nos gustaría explicarte los conceptos que abarcan cada una de ellos. Cuando se habla de un dossier, se hace referencia a un documento escrito, de manera impresa o digital, el cual presenta información determinada acerca de uno o varios ámbitos de una institución pública o de carácter privado.

Aunque el término no nos lleva directamente al idioma castellano, ha sido reconocido como elemento del lenguaje cotidiano, no obstante si necesitases conocer alguna traducción a nuestro idioma esta sería : informe o expediente.

Por otra parte, cuando se habla de un catálogo, en términos generales, se hace mención de un producto impreso o digital que presenta ordenadamente una cantidad determinada de elementos, pertenecientes al mismo conjunto, clasificados tomando en cuenta ciertos criterios, y ordenados de manera especifica, aportando un referencia o un número que ayude a ubicarlos con facilidad, dando una guía al usuario que en un momento determinado desee adquirirlos.

Conociendo el significado más estricto de ambos conceptos, es cuando podemos pasar a establecer con exactitud las más importantes y notables diferencias.

Entre ellas, que un catálogo, por lo general clasifica y ubica dentro de un listado, productos y servicios, mientras que un dossier, guía al cliente por la estructura interna de la empresa, de esta manera, sabrá que podrá solicitar y que beneficios podrá adquirir de ellos.

De igual manera el dossier, cuenta la historia de un local comercial, reseña explícitamente su visión y misión explicando al detalle su estructura organizativa.

Mientras que el catálogo aporta la descripción de un producto, añadiendo su precio, describiéndolo minuciosamente, promoviendo con esta acción el deseo de adquirirlo. En lo que al dossier se refiere, este es un recurso cuya lectura no se hace de manera habitual. Suele ser utilizado en la presentación de un proyecto con la intención de expandirse, al presentar un presupuesto, o cuando se esta en presencia de un potencial cliente.

A pesar de las diferencias que ambos instrumentos aportan, tanto el dossier y como el catálogo presentan un punto en común , por lo que, podría decirse que son recursos indivisibles, igualmente necesarios e imprescindibles para el buen funcionamiento de una empresa. En ambos casos el objetivo llevará a la expansión, a proyectar una imagen cohesión interna y solidez con la que ganar un nombre reconocido como marca comercial.

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